Carta de una internacionalista latinoamericana de la brigada Henry Reeve

Querido Fidel:

Nací en el estado de Minas Gerais en Brasil. Yo tenía apenas unos meses cuando mi madre, fue como miles de personas a otro estado tratando de buscar la suerte. Fuimos a Sao Paulo donde viví hasta los 22 años. Mi madre me crío sola. Mi infancia no fue caracterizada por lujos. Vivíamos en un barrio pobre, con una casa que no tenía siquiera un baño dentro de sus interiores. Me acuerdo de haber estado sola en la casa mientras mi mamá, maestra de la enseñanza primaria, salía a cumplir su gloriosa labor de enseñar a los niños. Era además nuestra única fuente de ingreso. Crecí compartiendo vivencias con los muchachos y muchachas pobres de mi vecindad. Desde pequeña sentí en carne propia las malezas del irascible sistema capitalista. Vivir en una sociedad dividida en clases es algo insoportable y sencillamente absurdo. Agradezco a mi madre por haber inculcado en mí los valores básicos: honestidad, sinceridad, la cordialidad, etc.
Me hice joven, una adolescente en una ciudad con millones de habitantes. Comencé a trabajar como “Promotora Legal Popular” en una especie de ONG que daba atendimiento a mujeres víctimas de violencia familiar, violaciones y de todas las barbaridades que el machismo produce. Fueron algunos años en esa labor, escuché a miles de historias, los más increíbles absurdos contra las féminas. Trabajábamos con la educación de la mujer y con el atendimiento a las agresiones psicológicas pero, en muchos casos dimos asistencia médica básica en mujeres que se presentaban ante nosotras golpeadas. Nos reuníamos y charlábamos sobre los derechos de cada una de ellas, de la necesidad de buscaren la policía, de cómo debían protegerse etc. Una labor sin duda necesaria. Pero para aquel entonces era yo apenas una joven que no comprendía el funcionamiento del sistema capitalista y creía que pudiera existir salvación para los pueblos sin una revolución. Era yo, mi querido Fidel, hija del medio. No tenía acceso alguno a literatura revolucionaria, los medios de comunicación – radio, periódicos, televisión – todos decretando que la historia había llegado a su fin.
Pero siempre miré a Cuba con gran pasión, sentía en esos hombres de verde olivo un encanto inexplicable. Y eso es algo muy interesante, pues pese a no tener acceso a los materiales e informaciones (y cuando tenía era siempre la misma propaganda anti-cubana) sin embargo sentía esa atracción. Comencé a militar en el Partido de los Trabajadores, el PT donde pude tener alguna información más amplia sobre Cuba. Algunos escritos del Che, algunos discursos tuyos Fidel, y el fuego de Cuba se encendió en mi alma. Ya era tarde, los medios de comunicación con toda la propaganda no fueron pareos para lo que decía Che Guevara y para lo que decía Fidel Castro. Comencé a profundarme más y más en todo que dijera respecto a Cuba y a su Revolución. Un día en un acto supe que existía la oportunidad de venir a Cuba por una beca de estudio. Yo no quise saber si era para estudiar medicina, cine, cortar caña, matemática o lo que fuera. Mi intención era venir a Cuba, por Cuba, por la Revolución, por el Pueblo Cubano y por el Socialismo.
Llegué aquí y solo entonces comencé darme cuenta de la grandiosidad del proyecto ELAM.
Todo el tiempo del mundo y todos los actos que pudiera realizar – para agradecerte a ti, a tu pueblo y a todos los que dieron la vida para hacer todo el sueño tornarse realidad – serian angustiosamente insuficientes para lograr ese objetivo. Pues no me queda otra que luchar de la misma forma que aprendimos de ustedes. Ese será el agradecimiento la lucha sin tregua.
Aquí tuve la oportunidad de encontrar el compañero de mi vida, brasileño del proyecto ELAM también, revolucionario y comprometido con la vida por esa Revolución. Tuve la sorpresa de que un  día en la ELAM él me comentara que tampoco importaba porque motivo vendría a Cuba, que lo que si importaba era venir a Cuba. Alistarse aquí como soldado de esa Revolución. Trabajando con el estetoscopio, con el lápiz o si es necesario con el fusil.
Pues la vida aquí en Cuba me enseño lecciones que jamás podré olvidar, la valentía del pueblo cubano, la resistencia, el valor de las ideas justas. Todo está claro Comandante, no hay vida fuera de la Revolución.
Me gradué en la ELAM en julio del 2009, estuve en Brasil con mi familia y en enero del 2010 regresé a Cuba donde vine realizar mi especialidad de MGI, seguir aprendiendo de ustedes, no solo en la medicina. Con el fatídico terremoto en Haití estuve llorando frente la televisora en varias ocasiones (yo creo que sería posible acabar con la sequia en Venezuela si juntáramos mis lagrimas). Entonces en tu reflexión sobre Haití donde comentaste de un medico chileno se había unido a la brigada cubana en ese exacto momento decidí que de una u otra forma debiera venir a Haití, juntarme a la brigada cubana para ayudar a ese pueblo con el conocimiento que nos brindó la Revolución. Mi novio y una amiga argentina se dispusieron a venir juntos inmediatamente. Escribimos una carta poniéndonos a disposición para ir a Haití trabajar no solo como médicos sino como albañiles o en la siembra o en lo que pudiéramos ser útiles. Tras algunos días de espera volví a las mismas instancias para acelerar las cosas y me enteré del acto que habría en la ELAM para despedir la primera brigada Henry Reeve con médicos de la ELAM. Estuve ese día tomando las vacunas y llenando los papeles necesarios para partir. En la salida del acto vimos un gran grupo de médicos reunidos alrededor del médico hondureño Luther Castillos, nos acercamos y él hablaba en el celular contigo Comandante, en ese momento mi corazón se llenó de la más pura alegría y las ganas de coger el teléfono para decir que todos los que allí estábamos nos hacíamos mejores humanos y partíamos a ayudar en Haití solo porque aprendimos de ti y de ese pueblo.

Pues, llegamos en Haití ya hace un mes, las cosas por aquí son impresionantes. Mi primera impresión fue la de un pueblo triste. Los funcionarios del aeropuerto, flacos y tristes.
En el camino del aeropuerto hasta el campamento central se veía muchísima miseria, construcciones tumbadas, enjambre de insectos, un increíble número de personas caminando en las calles de un lado para el otro. Sucios y hambrientos. Niños descalzos y hambrientos. En el aire un olor a cuerpos en putrefacción, horrible.
Ya puedes imaginar como me sentí Fidel, pero no podía llorar, ahora era imprescindible mantenerse firme para de esa forma poder realizar el trabajo. Pero había un nudo en mi garganta. Llegamos al anexo (como llaman los cubanos), campamento 3 (como llaman los cubanos de la ELAM) o campamento Alexander Petion como bautizamos los latinos.
En los primeros días dormimos apenas 3 ó 4 horas, el trabajo es mucho, yo me enfermé de la garganta lo que luego resolvimos con penicilina. No hay descanso, son muchísimas personas para examinar, medicar, vacunar, hidratar, etc.
Después comenzamos a rotar por los barrios aquí en Puerto Príncipe, allí fue donde tuve experiencias que nos trasforman en seres humanos de verdad. Y el choque con una realidad extremamente difícil. Muchos de los pacientes no saben qué cosa es presión arterial o no saben qué cosa es fiebre por ejemplo. La ignorancia en que fueron sumidos los bravos haitianos solo puede ser producto de un sistema podre.
Pues en esa caótica situación están nuestros hermanos. Si no fuera Cuba que sería de nosotros?  Si no fuera Cuba que sería de América Latina? Que sería de Haití?
Salimos para las comunidades y una de las cosas que me llaman la atención es la cantidad de niños desnutridos, aparentan dos ó tres meses y muchas veces ya ultrapasan el año y medio.
Los niños de 3, 4, 5 años nos acompañan en las consultas, son tiernos Fidel, merecen un futuro mejor, no pueden estar sometidos a la ley del más fuerte.
Por aquí hay muchísimos casos de infecciones respiratorias, enfermedad diarreica, fiebre tifoidea e innumerables enfermedades crónicas no transmisibles.
Una de las cosas que mucho me llamaron la atención fue la ausencia de ancianos, no los vemos por ningún lado. Impresiona saber que la esperanza de vida aquí é 53 años.
Entonces otro día uno de los cubanos que están en Haití desde varios años me dijo: “antes del terremoto todo era igual, lo que no había eran los escombros”. Esa frase me hizo pensar profundamente en esas cosas, el analfabetismo ya estaba aquí, las enfermedades también, el hambre, la miseria, el hacinamiento, la violencia, eso todo ya estaba aquí antes. Que impresionante y que exacta son tus palabras Fidel: “Haití es producto neto del colonialismo y del imperialismo”.
Dejé mi pensamiento volar. No quiero simplificar el pasado, las historias, el desarrollo y todos los fenómenos históricos que ocurrieron en Cuba y en Haití. Pero pensemos:
Hoy se sabe que el cambio climático es un fenómeno que puede desaparecernos a todos del planeta, el consumismo es irracional, pero muchísimos engañados por la propaganda y otros con puro veneno tratan de hacer la comparación Capitalismo versus Socialismo tomando los niveles de consumo de EEUU y Cuba por ejemplo (sin valorar otros índices: salud, educación, seguridad social, cultura, deportes…) y decretan la victoria del capitalismo con el distorsionado raciocinio de que allá se consume más.
Pero se fuéramos hacer alguna comparación Socialismo versus Capitalismo creo que debiéramos hacer entonces Cuba versus Haití. ¿O es que esos defensores del capitalismo se olvidan que en Haití reina el capitalismo?  Ya dije que no me gusta simplificar la historia, el pasado, la economía, la formación de un u otro país. Pero sería más justo esa comparación una vez que ambas son islas del Caribe, con clima análogo, atacadas similarmente por huracanes y ciclones. Con un pasado semejante, con numero poblacional muy cercano. Estar aquí en Haití y ver con ojos propios no es difícil imaginarse que sería de Cuba sin la Revolución.
Fidel, has encendido una llama en el corazón de todos y cada uno de nosotros, los hijos de la ELAM, hijos de la Revolución Cubana, nos tiene para lo que sea necesario donde y cuando sea necesario. Somos soldados de la patria nuestramericana, me tienes, para luchar con el estetoscopio, con el lápiz o con el fusil si fuera necesario.
De la misma forma en que el Che encerró su carta de despedida yo quisiera terminar:
Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte!
Te abraza con todo fervor revolucionario,
Ana Rosa Sant´Anna Tavares

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11 Responses to “Carta de una internacionalista latinoamericana de la brigada Henry Reeve”


  1. 1 lilia Bolanos Pereira marzo 25, 2010 en 11:36 am

    Ana Gracias por tus bellas palabras para con Fidel y mi patria, alienta mucho mucho saber que jovenes latinoamericanos, hermanos como tu reconocen el esfuerzo que desinteresadamente brindamos, vivistes en Cuba conoces todas nuestras carencias,sobran las palabras,es el sueno de Fidel y de todos los cubanos dignos, que Cuba este siempre alli donde los mas necesitados y olvidados dandole algo muy preciado salud y educacion, los cubanos nacidos despues del triunfo lo hemos tenido garantizado desde antes de nacer y eso ha hecho a muchos no valorar lo sufiente, es una lastima y estoy pensando en mi madre una vieja de casi 80 anos que le sube la presion con tantos disgustos, cuando escucha a los nuestros renegar de nuestro sistema socialista.He leido tu carta y todos los comentarios de Haiti y desde aqui leyendo sus diarios lloro me imagino ustedes alla chocando dia a dia con la realidad.Estoy en SA de mision, soy Ingeniera y trabajo en un programa para la construction de viviendas a los sectores pobres.Gracias a todos por su labor humanitaria “America Unida”.

  2. 2 Jesús marzo 25, 2010 en 7:38 pm

    Realmente impresionante artículo, y testimonio de vida invaluable.
    estas son reflexiones con un hilo conductor que te atrapan de inicio a fin, dejando el dulce sabor de la necesidad de saber mas historias.

    La construcción de un nuevo sistema nacional de salud pulica en Haití, es una tarea que demostrará al mundo, que un mundo en cual, la solidaridad entre los hombre construye mejores sociedaddes y un nuevo hombre para la humanidad.

    Las sociedades en donde el hombre lucha con el hombre es fruto en donde la barbarie ha dominado.

    • 3 Ana Rosa Sant'Anna Tavares abril 8, 2010 en 4:02 am

      MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS POR LAS PALABRAS DE CARIÑO, LA REVOLUCIÓN CUBANA Y SU HEROICO PUEBLO CUBANO SON EL MAYOR EJEMPLO DE QUE UN MUNDO MEJOR SI ES POSIBLE, ELLOS NOS HAN ENSEÑADO DIARIAMENTE EL AMOR AL SER HUMANO Y TODOS ESOS ANÕS VIVIENDO EN ESA ISLA REVOLUCIONÁRIA UNO SE DA CUENTA QUE LA VIDA DE UN SOLO SER HUMANO VALE MÁS QUE TODA LA RIQUEZA DE LA TIERRA !!! HASTA LA VICTORIA SIEMPRE !!!

  3. 4 Juana marzo 26, 2010 en 4:49 am

    Que emocionante es la carta de esa doctora!!!

    • 5 marcos Castill0o Rojas marzo 29, 2010 en 10:44 pm

      no hay un solo dia de mi vida que no recuerde a cuba como mi segunda patria,, su capacidad unica de integrar ya hoy se pragmatiza en cada uno de esos chicos que salimos del proyecto elam gracias cuba por hacernos parte de esta humanidad y estamos dede aca que tambien demostramos dia a dia nuestra labor para con nuestra poblacion en hospitales panameños que hoy reconocen nuestra gran virtud somos medicos de ciencia y conciencia desde panama muchas fuerzas para ustedes …

  4. 6 Lucas marzo 26, 2010 en 8:31 pm

    Camarada brasileira, a tua carta já está circulando entre os amigos brigadistas aqui do Brasil. Gracias pela intervenção e pelas palavras corretas!

    Suerte a todos los médicos internacionalistas. Uno puede ver que tienen delante de ustedes la oportunidad de revolucionar la vida de pueblo en Haití.
    Además este blog es herramienta preciosa para que se despierten más consciencias acerca del trabajo desinteresado e revolucionario.
    Muchísimas gracias a todos.

  5. 7 Meris Veliz MIC marzo 27, 2010 en 12:03 am

    Saludos a todos los colegas internacionalista que estan en cooperación en haiti, desde aquí en venezuela les doy un fraternar abrazo al pueblo haitiano y a cada uno de los que prestan ayuda allí, me siento orgullosa de saber que si somos socialistas y que somos capacez de arrancar una sonrisa con nuestra dedicación y confianza al pueblo haitiano que tanto amor y alegria necesita para poder afrontar su adversida, nosotros somos un peque#o pilar en un pais tan deprimido, al igual que ustedes quisiera estar alla hay limitantes en la vida de algunos que no nos permite hacerlo, tengo compa#eros de estudio que han ido y me siento muy orgulloza de la labor que ellos han desmpe#ado, aunque yo no vaya ldesde aquí les digo que mantengan el animo y aveces apartar el dolor la humanidad esta muy golpeada y deprimida en todo el globo terraqueo la probreza ha escalado muchos ambitos del ser humano y es esa la que hay que combatir, en primer lugar, la pobreza del alma que no permite al hombre la protección de su propia especie, es po eso que la biblia dice el hombre a gobernado al hombre para perjudicarlo, nuestras acciones como medicos pueden ayuidar a fortalecer al pueblo haitiano compa#eros no desmayen luchen por lo que cremos y estemos siempre listos para el combate, mis abrazos y estoy con ustedes hasta la victoria.

  6. 8 Maylen abril 1, 2010 en 2:43 pm

    Impresiona las palabras, el amor y la calidad humana de esos jovenes, gracias Ana por las palabras de aliento, que esperanza inyectan en nosotros, no hay otra cosa que dcir
    Honrar honra, así que Ana tu mereces honor…

  7. 9 Nuria abril 2, 2010 en 8:05 pm

    Eso es digno de publicarse en el Granma para que nuestro pueblo pueda leer lo que se puede hacer cuando hay amor e inteligencia

  8. 10 Camila abril 6, 2010 en 4:04 am

    emocionante!!!!!!!

  9. 11 sara hernandez abril 11, 2010 en 11:44 pm

    Hola Ana, Me llamo Sara , soy medico cubana, estoy ahora trabajando como internacionalista en Venezuela.
    Me emociono mucho tu carta, es que los medicos cubanos estamos tan habituados a ser internacionalista que ya lo vemos todo sin mucha emocion, pero la realidad es que lo que estamos haciendo ustedes y nosotros es importante, es lo que queria el Che que hicieramos y es realizar el sueño de Fidel.
    Les envio abrazos desde aca, tambien nosotros estamos en la linea de combate por el bien de los mas pobres del mundo.


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